Después de una lesión deportiva o de menisco: dónde encajan el PRP y la SVF
Un mal giro en el pádel, un choque jugando al fútbol con los amigos o una bajada larga en la montaña pueden dejar la rodilla dolorida durante semanas. Cuando el dolor no se va, aparece la duda: ¿reposo, fisioterapia, infiltraciones o quirófano? Este artículo explica qué suele pasar en el menisco y en otras lesiones deportivas, cómo se llega a un diagnóstico y en qué casos el plasma rico en plaquetas (PRP) o la SVF pueden formar parte de la recuperación.
Qué ocurre en la rodilla cuando se daña el menisco
Los meniscos son dos piezas de fibrocartílago en forma de media luna que reparten la carga entre el fémur y la tibia y dan estabilidad a la rodilla. En personas jóvenes y deportistas suelen romperse por un giro con el pie apoyado; a partir de cierta edad también pueden degenerarse poco a poco, sin un golpe claro.
Los síntomas más habituales son:
- dolor en la parte interna o externa de la rodilla, sobre todo al girar o ponerse en cuclillas
- hinchazón que aparece horas después del esfuerzo
- sensación de enganche o de que la rodilla «falla»
- bloqueo, es decir, no poder estirar la pierna del todo
Un detalle importante: el menisco tiene muy poco riego sanguíneo en su parte interna, por lo que no todas las roturas cicatrizan solas. Además, una lesión deportiva rara vez es «solo» del menisco. A menudo se acompaña de un esguince de ligamentos, un golpe en el cartílago o inflamación de la articulación. Por eso el tratamiento se decide según el conjunto de la lesión, no solo según el nombre que aparece en el informe.
Primeros pasos tras la lesión: diagnóstico antes que tratamiento
En los primeros días lo razonable es reducir la carga, aplicar frío y elevar la pierna. Si la rodilla se bloquea, se hincha mucho de golpe o no puedes apoyar el pie, conviene acudir a urgencias o a traumatología sin esperar.
Cuando el dolor persiste más de un par de semanas, el siguiente paso es una valoración por un médico especialista. La exploración física ya orienta mucho, pero la prueba clave para el menisco y los ligamentos es la resonancia magnética. La radiografía ayuda a ver si hay desgaste previo o artrosis, y la ecografía muestra bien el derrame y los tejidos blandos.
Con esos datos el especialista puede responder a tres preguntas que cambian el plan:
- ¿La rotura es estable o produce bloqueos mecánicos?
- ¿Hay daño asociado en ligamentos o cartílago?
- ¿Existe ya un desgaste articular de fondo?
Saltarse este paso y empezar directamente con infiltraciones suele ser un error. Ninguna inyección arregla un fragmento de menisco que bloquea la rodilla, y tampoco sustituye a la reconstrucción de un ligamento roto cuando está indicada.
Dónde encajan el PRP y la SVF en la recuperación
El PRP se obtiene de una pequeña cantidad de tu propia sangre, que se centrifuga para concentrar las plaquetas y sus factores de crecimiento. Su objetivo es calmar la inflamación y crear mejores condiciones para la reparación del tejido. Se utiliza a menudo como apoyo en la rehabilitación tras lesiones y en roturas meniscales degenerativas o estables que no necesitan cirugía.
La SVF (fracción vascular estromal) se aísla de una pequeña muestra de grasa del abdomen o de la cara interna del muslo, extraída con anestesia local por una punción y sin puntos. Se mezcla con el plasma y se elige cuando los cambios en la articulación son más marcados y se busca un efecto más duradero.
El City Medical Centre de Moscú trabaja con lesiones y patología del menisco y con la rehabilitación después de lesiones y cirugías. En su página de tratamiento articular con PRP y SVF para pacientes de Madrid explica que cada infiltración se hace bajo control ecográfico, que el procedimiento dura un día y que no requiere ingreso ni muletas. Las revisiones se programan al mes, a los tres y a los seis meses.
Rehabilitación: las infiltraciones no sustituyen al fisioterapeuta
Después de una lesión deportiva, la fuerza muscular es la mejor protección de la rodilla. El cuádriceps y los músculos de la cadera absorben gran parte del impacto que, si fallan, recibe directamente la articulación. Por eso cualquier infiltración tiene más sentido dentro de un programa de recuperación bien pautado.
Una recuperación ordenada suele incluir:
- ejercicios de fuerza progresivos, primero sin carga y después con peso
- trabajo de equilibrio y propiocepción, sobre todo tras un esguince
- vuelta gradual a correr, con superficies y volúmenes controlados
- ejercicios específicos del gesto deportivo antes de volver a competir
Tras una infiltración regenerativa, lo habitual es que el dolor vaya disminuyendo durante el primer mes, que la movilidad mejore a lo largo de unos tres meses y que el efecto completo se desarrolle en torno a los seis meses. Son tiempos orientativos, no promesas, y dependen de la lesión y de la constancia con los ejercicios. Volver a la pista antes de tiempo porque «ya no duele» es una de las causas más frecuentes de recaída.
Cuándo hace falta cirugía y cuándo pedir una segunda opinión
Hay situaciones en las que el quirófano es la opción adecuada: un menisco roto que bloquea la rodilla, un fragmento suelto, una rotura reparable en un deportista joven o un ligamento cruzado roto con inestabilidad. En esos casos las infiltraciones pueden ayudar después, en la rehabilitación, pero no en lugar de la operación.
También hay situaciones en las que PRP y SVF no se recomiendan: infección aguda en la articulación o cerca de ella, cáncer, embarazo y lactancia, trastornos de la coagulación, enfermedad grave del corazón, el riñón o el hígado, o un brote de una enfermedad crónica seria. La fiebre, un resfriado o una inflamación de la piel sobre la rodilla obligan a aplazar la cita.
Si te han propuesto una operación y tienes dudas, una segunda opinión con tus pruebas de imagen es perfectamente razonable. El City Medical Centre ofrece una primera consulta gratuita, también en línea, y revisa sin coste las radiografías, resonancias y ecografías que envíes antes de la visita. Las dudas sobre viaje, estancia o precio se resuelven con el coordinador durante esa consulta. Sea cual sea tu decisión, que la tome un médico que haya visto tu rodilla y tus pruebas.













г. Москва, Можайское шоссе, д.4, к.1
О клинике
В нашей клинике работают только российские врачи с лицензиями и ответственностью в соответствии с законодательством РФ. Здесь вас ждет самое современное оборудование, а врачи регулярно проходят курсы повышения квалификации. Мы заботимся о наших пациентах, поэтому предлагаем для них всегда наилучшее решение в их случае. Также мы регулярно проводим Акции и Спецпредложения и вы можете получить услуги клиники и комплексные предложения с выгодными скидками.
Лицензия на осуществление медицинской деятельности: Л041-01137-77/00336927 выдана Департаментом здравоохранения города Москвы.
Нужна консультация? Свяжитесь с нами:
+7 (499) 550-34-95
doctor@clinic-rost.ru
Москва, Можайское шоссе 4, корпус 1